mayo 26, 2011

Saboreando tu ausencia...

Me miento para poder creerte,
huyo para poder alcanzarte,
grito para poder oírte,
y me dejo resbalar,
cayendo al abono para poder abrazarte,
para poder descubrirte,
para saborear tu ausencia.

Guardo en un saquito de seda
tantas palabras,
tantas frases pre fabricadas,
para que cada noche puedas dispararme con ellas,
para poder entonces
morir esperando
que extiendas tus brazos,
me tomes con fuerza
y me reclames como tuya.

Un porro y un orgasmo...


Anoche, con la rabia de tus manos ausentes, me hice el amor,
en el anhelo de poseerte, por la ilusión,
que ante mi cuerpo deseoso,
te buscaba entre las frías sábanas de mi cama.

Te encontré sobre mí tendida,
y tan real te sentí respirar en mi cuello
que de verdad te escuché gemir,
sentí tus labios sobre mi boca
y con tu lengua mi razón se dejó ir
y de tu lengua la tentación se apoderó de mi.

Un suave escalofrío ardía en mis pechos
y se liberaba en mi vos, clamando por más,
mi respiración se agitaba cada vez
que tus manos se divertían con mi excitación,
siendo cada vez más dócil.

Mientras en mi mente te hacías parte de mi
y me acariciabas extasiada,
mi cuerpo desligado de la razón,
en un grito ahogado de placer culminaba.
Por ti, en tu ausencia,
por mis manos inconscientes,
colmadas de imaginación.